junio 26, 2013

¿En qué le puedo ayudar?

saung

Por el maestro zen coreano Seung Sahn

El cielo es azul. El árbol es verde. El perro ladra “guau, guau”. El azúcar el dulce. Cuando ves, cuando oyes, cuando hueles, cuando pruebas, cuando tocas, cuando piensas, todo, es así no más, es completo. No hay sujeto y no hay objeto en este punto. Todo se vuelve
uno. La situación correcta, la relación correcta y la función correcta se vuelven uno en ese momento. Cuando alguien tiene hambre, le das alimento. Cuando alguien tiene sed, le das de beber. Cuando tu mente está clara, es posible funcionar ayudando a los otros. Este es
el Gran Amor, la Gran Compasión y el Gran Camino del Bodhisattva. Cuando miras a una persona que está sufriendo, nuestra compasión inmediatamente responde y deseamos ayudar.

Traducido por Jordana González Cruz. El copyright © 2009 de este artículo pertenece a Kwan Um School of Zen

La corriente coreana del zen es, junto con la vietnamita, una de las menos conocidas. Seung Sahn, ya fallecido, fue su primer patriarca que llegó a occidente, y rápidamente alcanzó gran popularidad por su estilo directo y desenfadado y su buen humor. La aaestra zen Bon Shim, sucesora de su tradición y representante en Europa de su escuela Kwan Um dará una charla sobre el zen el viernes 28 de Junio a las 20.00h en el Bori Centro Zen, c/ de les Beates 8, 3º 2ª, 08003 Barcelona (entrada libre).

Bon Shim SSN (Aleksandra Porter) recibió inka (autorización para enseñar) en 1992 y transmisión en el 2006. Es la Directora de la Escuela Kwan Um de Zen en Europa y Maestra Guía de los grupos de Polonia y España. Regularmente dirige kyol ches (retiro de tres meses) en su templo de Polonia y enseña con gran dedicación por toda Europa. Ha sido estudiante del Maestro Zen Seung Sahn desde su primera visita a Polonia en 1978. Reside en el Centro Zen de Varsovia.

La Maestra Zen Bon Shim dirigirá un retiro zen del 21 al 24 de junio. https://www.facebook.com/events/137577223103806/

Más información e inscripciones: boricentrozen@hotmail.com

Libro: La brújula del zen, por Seung Sahn

Anuncios
julio 14, 2013

Las influencias del chamanismo mexicano en la psicología transpersonal: la aportación del Dr. Salvador Roquet

salvador-roquet-parisEste texto corresponde a una conferencia presentada en la XIII Eurotas Transpersonal conference, Varna 2011, por Magda Solé y Jordi Àlvarez. Se publicó originalmente en el blog de la revista Ulises. Magda Solé es psicóloga, psicoterapeuta y formadora, pionera de la psicología transpersonal en España. Jordi Àlvarez es psicoterapeuta transpersonal y músico. Ambos forman parte del equipo del Institut de Psicologia Transpersonal de Barcelona. Magda Solé y Gabriel Jaraba, autor de este blog, son psicoterapeutas transpersonales certificados por la European Transpersonal Association (Eurotas).

La psicología transpersonal aparece a finales de los años 60 del siglo XX, como respuesta a una serie de inquietudes surgidas en el mundo de la psicología, a partir del incremento en occidente del interés en los estados modificados de conciencia y la experiencia espiritual. Así pues la psicología transpersonal emerge como una ampliación de la psicología humanista, que incluye en su visión, los estados extáticos y las experiencias místicas o religiosas.

Varios factores históricos confluyeron en el aumento del interés general por una serie de temas que hasta entonces habían permanecido como patrimonio de unos pocos especialistas universitarios. Es difícil determinar cuáles fueron las causa y cuáles los efectos que provocaron el momento de cambio y de apertura que fueron los años 60. Los precedentes de esta confluencia podríamos fijarlos por ejemplo en William James, tratando de comer un botón del cactus mexicano que acabaría llevando su nombre (Lophophora williamsii), y teorizar sobre la experiencia religiosa.

En este intento (infructuoso, por cierto) se dan las condiciones paradigmáticas del desarrollo de las investigaciones que llevaron a la aparición de lo que hoy llamamos marco transpersonal.

México está situado en el cono sur de Norteamérica. A diferencia de sus dos vecinos del norte, Canadá y Estados Unidos, es un país con un claro subdesarrollo económico, político y social, y aún era más grande la diferencia en las décadas de 1950/60. En ciertas zonas de México aún hoy en día se pueden encontrar etnias enteras con modus vivendi que ha variado muy poco desde el neolítico, tanto en sus creencias como en sus condiciones de vida. Para los investigadores norteamericanos y canadienses el país vecino era y es una fuente inagotable de investigación, étnica, antropológica, botánica y arqueológica justo al lado de casa. En 1938 el pionero de la etno-botánica Richard Evans Schultes cruza la frontera a la búsqueda del teonanacatl, el hongo sagrado, y viaja hasta Huautla de Jiménez una pequeña población situada en el estado de Oaxaca de México, donde identifica la especie Psilocybe y un año más tarde regresa y identifica el ololiuqui, semillas de la virgen como otra de las plantas sagradas empleadas en ceremonias de curación chamánica.

Una década y media más tarde buscando los “hongos mágicos”, el banquero Gordon Wasson y su mujer Valentina Pavlovna, viajan de nuevo a Huautla siguiendo los pasos de Schultes y conocen a la famosa chamana María Sabina. En 1955 son los primeros “blancos” a los que se les permite asistir a una ceremonia de sanación con ingesta de hongos. Este hecho desencadenaría un interés inusitado por la cultura indígena mexicana, y por el poder curativo y visionario de las plantas sagradas, debido a la publicidad que hizo Gordon Wasson con sus artículos y libros. Desde ese momento México se convirtió en el centro principal de la investigación de las plantas sagradas y el chamanismo. Michael Harner, Joan Halifax o Ángeles Arrien hicieron estudios de las etnias y del chamanismo mexicano.

Paralelamente desde 1943, se fue desarrollando la terapia con sustancias como el LSD, la mescalina o la psilocibina. Primero en Europa y rápidamente en todo el mundo se experimentó con las drogas, primero llamadas psicolíticas (disgregantes del Ego) y más tarde psicodélicas (ampliadoras de la mente). Stanislav Grof fue uno de los pioneros en la investigación de la terapia psicolítica en Praga, para más tarde continuar su investigación en Estados Unidos ya en terapia psicodélica. El año 1967 junto con Maslow, Vich, Sutich, Fadiman y Margulies funda la psicología transpersonal en California. La experimentación psicodélica influyó profundamente en la aparición de esta nueva visión del ser humano y de la psicología.

En la psicología transpersonal confluyeron el interés por el conocimiento sobre el manejo de los estados modificados de conciencia que los chamanes poseían, y que podía ser de gran utilidad para este nuevo grupo de “sanadores”, y el interés sobre las plantas y hongos utilizados tradicionalmente en curaciones rituales. Actualmente las técnicas chamánicas como el tambor, o las visualizaciones intencionadas son

herramientas ampliamente utilizadas por muchos terapeutas transpersonales. Pese a ese interés que ha generado excelentes trabajos, el chamanismo continua siendo un gran misterio debido en gran parte por la dificultad de comprender por parte de la mente occidental, racionalista y cartesiana, la cosmovisión poli-nivelada de los pueblos de tradición chamánica.

El chamanismo representa una cosmovisión más o menos compartida de una infinidad de creencias, que coinciden en la existencia de unas realidades superior a la realidad cotidiana, donde habitan seres que influyen y rigen sobre diferentes aspectos de esta cotidianeidad, los chamanes son los especialistas de la comunidad que pueden comunicarse, mediante el acceso a los estados modificados de conciencia, con esa realidad superior, y regresar con información que permitirá, encontrar y mantener el equilibrio del grupo con el todo. El chamán es una autoridad dentro de su comunidad, apreciados por su sabiduría, ejercen de médicos, concejales del ayuntamiento, oficiantes y psicólogos. Cada etnia o cultura con tradición chamánica posee una mitología y una explicación de la realidad diferente, con explicaciones múltiples sobre el origen de las enfermedades y su tratamiento. A menudo entre poblaciones de una misma etnia cultural los chamanes utilizan diferentes explicaciones y tratamientos para una misma enfermedad, o para relatar sus mitologías aparentemente comunes. Así pues la comprensión o el estudio sobre las técnicas y sus porqués resultan prácticamente imposibles.

Una excepción importante en cuanto a comprensión, aplicación y estudio de esas técnicas, fue el Doctor Salvador Roquet, psiquiatra Mexicano que logró una comunicación mantenida con chamanes de las tribus Mixes, Tarahumaras, Huicholes y Mazatecos, en una relación de colaboración y cooperación, no solo a nivel terapéutico, si no también sanitario, educativo y social.

Salvador Roquet desarrolló un proceso de intercambio con los chamanes indígenas, que condujo a la creación de un sistema terapéutico y filosófico. Donde existía un proceso intercultural, no de imitación o reproducción de técnicas si no de autentica colaboración. Este proceso se

debió a las especiales circunstancias que rodearon la vida del doctor Roquet.

Nacido en 1920, se licenció en medicina, y ejerció como epidemiólogo, con importantes cargos llegando a trabajar para la OMS. Más tarde se licencio como cirujano pulmonar y ejerció de neumólogo. Todos los destinos y cargos que ostentó le permitieron conocer y tratar con las capas más humildes de la sociedad y, ganar una sensibilidad social y un respeto por los indígenas y por sus tradiciones. En 1957 mientras estudiaba psiquiatría, participó en una investigación sobre los efectos de la mescalina. Esa experiencia le afecto profundamente teniendo que recibir atención con psicofármacos tras ella durante un año, y mostrándole las posibilidades terapéuticas de las sustancias psicodélicas.

Durante 1964 viajó por Europa conociendo a dos de sus referentes. Uno de ellos al que visitó en su escuela de Summerhill, Alexander S Neill compartió sus ideas de introducir el psicoanálisis en la educación de los padres y su escuela del amor. También conoció al doctor Robert S Hartmann, padre de la axiología, que se ofreció a participar con la aplicación de sus test de evaluación en el proyecto de una escuela de padres.

En 1967 el proyecto se había materializado en la escuela integral Álvarez, que consideraba al ser humano como una unidad bio-psico-social, ambiental y espiritual. Fue en ese año que Roquet pidió a Alfonso Caso, fundador y director del Instituto nacional indigenista, que le presentara la famosa chaman María Sabina con la intención estudiar el ritual de los “hongos mágicos” para su posible utilización en psicoterapia.

Ya desde su primer encuentro con la sacerdotisa y curandera, el doctor Roquet, hizo que varios pacientes en tratamiento le acompañaran a la sesión de hongos. Esa práctica de llevar a sus pacientes a veladas con los chamanes, permaneció en su trabajo hasta su muerte en 1995. Los cantos de la chamán le sugirieron que la manera de conducir a los pacientes a través de la locura era el manejo de la música y de las imágenes. A su regreso a México DF, ese mismo 1967 funda el instituto Robert S. Hartmann donde llevar a cabo sus sesiones con sustancias y la asociación

civil Albert Schweitzer para financiar un hospital y una escuela integral en la sierra mazateca.

Junto a colaboradores como el doctor Pierre Favreau, el doctor Walter Houston Clark o Stanley Kripner, Roquet fue desarrollando una técnica de terapia con sustancias, que se diferenció de las dos escuelas existentes la psicodélica y la psicolítica. Esta técnica, a la que llamó de psicosíntesis pues surgía de la síntesis de varias metodologías de trabajo, incluía elementos de las dos escuelas y otros que habían descubierto de su colaboración con los sanadores indígenas.

Doctor Salvador Roquet en París durante una de sus sesiones

El enfoque principal de la terapia de psicosíntesis de Roquet, era la sensibilización del paciente mediante un enfrentamiento directo con sus neurosis, permitiendo que el amor surgiera tras el contacto con la locura y con la experiencia mística. El descubrimiento de la ketamina y el aprendizaje de la utilización de la Datura, como medios para conducir a la disolución de las defensas egoicas, y la utilización de un elaborado programa de sesiones combinando los psicodélicos naturales, como las semillas de la virgen o el peyote con psicodélicos de laboratorio como el LSD o el MDMA, le permitían hacer atravesar a los sujetos las diferentes fases de la experiencia de curación con gran éxito. Las sesiones de psicosíntesis, que se llevaban a cabo en instituto Hartmann de México DF, seguían un elaborado protocolo donde se valoraba constantemente el momento del proceso terapéutico de cada paciente, utilizando los test de Hartmann. Se determinó la duración media de la terapia entre un año y medio, y dos años. En ese periodo se combinaban cíclicamente las sesiones de psicoterapia convencional, con sesiones con las diferentes sustancias y trabajos con chamanes en la sierra o el desierto.

El instituto Hartmann contaba con una sala especialmente habilitada para las sesiones con sustancias. La sala estaba diseñada para conseguir

momentos de saturación cognitiva, y estaba equipada con varios equipos de reproducción musical, proyectores de cine, iluminación regulable de colores y grabadoras. Se organizaban sesiones de grupo de entre 15 y 35 hombres y mujeres, pertenecientes a todos los estratos sociales y culturales, con problemáticas variadas, en momentos diferentes del proceso de sanación, suministrándoles a cada uno la sustancia adecuada a su condición terapéutica.

Desde 1967 a 1974, se realizaron 720 sesiones de terapia de psicosíntesis, donde participaron 1700 pacientes. El índice de “curación” o mejora fue de un 85%.

El instituto Hartmann se cerró en 1974, tras la detención y el juicio de los doctores Favreau y Roquet. Aunque las acusaciones de tráfico de drogas y delitos contra la salud, fueron desestimadas, se prefirió cerrar el centro y no continuar con las sesiones con sustancias, de manera pública.

El doctor Salvador Roquet continuó trabajando en su teoría de la personalidad, y desarrolló terapias alternativas sin sustancias para conseguir los efectos de saturación cognitiva, locura, muerte y renacimiento como las “convivials” o la “terapia de la muerte”. Sin embargo hasta el final de su carrera en ámbitos privados continuó celebrando sesiones de psicosíntesis con sustancias, en México, Estados Unidos, Canadá y en varios países europeos como Francia o España. También continuó visitando a los chamanes en compañía de sus pacientes.

Aunque fue conferenciante invitado en el tercer congreso internacional transpersonal, donde sorprendió al propio Stanislav Grof con su trabajo y sus métodos, y participó en conferencias y encuentros del recién nacido “movimiento transpersonal”, Roquet nunca mantuvo relaciones estables y se mantuvo al margen de la corriente principal. Varios motivos parecen apuntar a ese distanciamiento, sobretodo la dificultad de comunicación, tanto por el hecho de no dominar el inglés como lengua, como por lo controvertido e innovador de sus métodos y planteamientos. En 1983 presentó en la 4ª conferencia internacional transpersonal, organizada por la ITA en Davos, Suiza, su primer y único libro “los alucinógenos: de la concepción indígena a una nueva psicoterapia”. El libro publicado en

México en 1981, recopila toda su metodología de trabajo, estadísticas, filosofía y conclusiones, de los años de trabajo en el instituto Hartmann. Por desgracia, llegó en un momento en el que el “movimiento transpersonal” intentaba desvincularse de las terapias con sustancias psicodélicas debido a la prohibición vigente y a la mala prensa adquirida, y no sirvió como difusor de su innovadora visión de la terapia con psicodélicos.

Pierre Favreau, Stan Grof, Salvador Roquet y Melvin Bucholz en Inari, Finlandia 1976

Los trabajos del doctor Salvador Roquet y sus colaboradores, aunque cuentan con un pequeño número de discípulos inspirados por ellos (como la psicóloga Magda Soler entre otros), son aún hoy en día en gran parte desconocidos por la mayoría de los terapeutas transpersonales. Y existe un archivo de su material de trabajo compuesto por cientos de expedientes, test de personalidad, diapositivas, filmaciones y grabaciones de audio, sin estudiar, almacenado en México.

Creo que su experiencia en su relación con los chamanes de las tribus indígenas de México, fue única, y aportó datos y conocimientos aun no

integrados en el mundo terapéutico transpersonal. Espero que mi humilde aportación permita algún paso hacia esa integr

junio 29, 2013

Intensivo de Danzaterapia y Procesos Somáticos con María Sideri

danzaterapia

Intensivo de Danzaterapia y Procesos Somáticos.

Barcelona, 6 y 7 de Julio.

www.danzaterapia.org

Un recorrido a nivel vivencial y teórico del proceso psicoterapéutico centrado en el cuerpo, la energía, la danza y el movimiento.

Basado en la Danza Movimiento Terapia y la Anatomía Emocional de Stanley Kelemann.

Objetivos:

Poner en evidencia la interconexión de los aspectos psíquicos, corporales y emocionales del ser humano.

Tomar conciencia del cuerpo y entrar en contacto con este.

Reconocer la propia armadura defensiva psicofísica. Liberar las tensiones crónicas.

Comprender el “sentir” como una función del sentimiento.

Encontrar el propio centro de equilibrio y sabiduría interna.

Metodología:

Durante el intensivo se irán alternando las experiencias vivenciales y el conocimiento teórico, relacionándolos entre sí. Las experiencias vivenciales se realizarán tanto a nivel de trabajo corporal (ejercicios, danza improvisada etc.) como a nivel de compartir en grupo las experiencias evocadas.

A cargo de Maria Sideri. Psicóloga colegiada nº 17030, psicoterapeuta corporal, bioenergetista y danza terapeuta.

Fecha y Horario: Sábado 6 y Domingo 7 de Julio. De 10h a 14h y de 16h a 19h, ambos días.

Lugar: Espacio Conscientia. Travesera de les Corts 27, Local bis. Barcelona (Metro Collblanc).

Aportación: 160€.

Información y Reservas: Tel: 655.162.410, e-mail: sideri.ma@gmail.com

SESIONES INDIVIDUALES

Maria Sideri atiende en consulta particular en el Espacio Farfala, C/Diputación 322 ppal. 1ª, Barcelona (Metro Girona y Tetuán) y en la masía Les Fades de Cal Tonedor (ente St. Celoni y Vallgorguina).

Etiquetas:
abril 26, 2013

Encuentros transpersonales: el poder curativo de las crisis

Como cada año desde hace 11, el Institut de Psicologia Transpersonal de Barcelona organiza sus Encuentros Transpersonales, en esta ocasión bajo el lema El poder curativo de las crisis. En esta edición cuenta con el atractivo añadido de la presencia de Bernadette Blin, una de las psicólogas y psicoterapeutas de vanguardia en el movimiento transpersonal europeo, y directiva de Eurotas (European Transpersonal Association). Directora del IRETT (Institut de Récherche en Thérapie Transpersonelle) Bernadette es autora de dos libros fundamentales en la materia (con Brigitte Chavas): Guérir l’ego, révéler l’être) y Manuel de psychothérapie transpersonelle, y discípula de Stanislav Grof, pionero de la terapia transpersonal.

Bernadette Blin hablará sobre la manera de vivir en tiempos difíciles, cuando la vida nos presenta desafíos y nuestras seguridades se tambalean, y mostrará qué aportaciones puede hacer la psicología transpersonal en estas circunstancias.

Otra figura destacada que estará presente es Jure Biechonski, psicólogo y consultor familiar, directivo también de Eurotas, quien se referirá a la psiconeuroinmunología, nueva ciencia que explora los desórdenes psicosomáticos como causa de estrés emocional y mental.

Los Encuentros Transpersonales tienen lugar en Barcelona el 27 y 28 de abril.

Programa de las jornadas

Institut de Psicologia Transpersonal de Barcelona

El vídeo que encabeza este post es un resumen de los Encuentros Transpersonales de 2012

 

 

 

 

marzo 31, 2013

Los cuatro fundamentos

thich-nhat-hanh-328

Por Thich Nhat Hanh

Maestro budista zen vietnamita. Director del centro de meditación Plum Village

La atención en el cuerpo
La práctica de la conciencia del cuerpo y de la mente es muy importante. El método que seguimos es inspirar y espirar, reconociendo la duración de la respiración hasta ser conscientes de todo el cuerpo y conseguir que se relaje. La palabra sarvakaya, que se usa en el texto pali original para referirse al “cuerpo entero”, significa ‘todas las partes del cuerpo’, lo que implica darse cuenta de éste como un compuesto de elementos y tomar conciencia de cada parte por separado.
Conscientes de nuestro cuerpo cuando estamos de pie, cuando caminamos, cuando estamos sentados y tumbados. Si, a través de la contemplación, penetramos en la naturaleza de cada parte de nuestro cuerpo, observaremos que su base son los cuatro elementos: tierra, agua, fuego y aire; y podremos ver incluso los nueve estadios de su disolución después de la muerte.
Cuando practicamos este tipo de observación, alcanzamos la ‘visión’ de la impermanencia, la no existencia del yo y la interdependencia; y la comprensión de que deberíamos no apegarnos al cuerpo e identificarnos con él, ya que hacerlo sólo es causa de sufrimiento.
Cuando somos capaces de tomar el mando de nuestro cuerpo a través de la atención, nos volvemos uno con él y nos hacemos también dueños de nuestra mente.
Mientras la práctica de la atención es aún débil, nuestro cuerpo es como un búfalo salvaje. Hay una historia tradicional que se titula ‘las diez etapas de la doma del búfalo’: al principio el búfalo es un ser separado de quien lo domestica, pero gradualmente el animal y su dueño se vuelven un solo ser. Finalmente, el domador puede sentarse en el lomo del animal e ir cantando encima de él adonde quiera.
Si no amaestramos nuestro cuerpo es muy difícil amaestrar nuestra mente. Hay gente que dice “yo practico con la mente”; y eso es porque no han comprendido aún lo que significa la práctica. Cuando se practica, se hace con el cuerpo, el propio cuerpo es el objeto de la práctica. Si no somos capaces de asir con firmeza nuestros pasos y nuestra respiración, es imposible que consigamos hacerlo con nuestras actividades mentales. Entonces podremos ser el búfalo, y el búfalo ser nosotros.
Si seguimos correctamente el método que el Buda nos enseña, podremos obtener paz para nuestro cuerpo y para nuestra mente.

La atención en las sensaciones
Los antiguos comentaristas, los maestros ancestrales, enseñan que el dolor y las sensaciones desagradables son más fáciles de reconocer que las neutras. Éstas son la ausencia de sensaciones agradables y desagradables, y podríamos pensar que no hay ninguna sensación. Sin embargo, una sensación neutra es una sensación, no la inexistencia de ellas.
Si nos duelen las muelas, experimentamos una sensación desagradable; y cuando el dolor pasa, pensamos que ya no sentimos nada; pero de hecho, tenemos una sensación neutra. Si ya no hay una sensación dolorosa, debe haber una sensación neutra o placentera. Cuando nos entra un verdadero dolor de muelas, deseamos con toda el alma que se acabe enseguida; y sabemos que cualquier cosa que sintamos después del dolor, será un verdadero placer. Por consiguiente, un no-dolor de muelas es una auténtica sensación placentera. Podemos llamarlo sensación neutra o agradable, tanto da.
En Plum Village solemos decir que quien practica la atención tiene la capacidad de convertir en placenteras las sensaciones neutras. De hecho, la mayoría de nuestras sensaciones son de este tipo. Un padre y su hijo están sentados en el césped al lado de una fuente; el padre practica la respiración atenta y siente lo maravilloso que es estar reposando allí, entre las flores que crecen, el canto de los pájaros, la fresca brisa, y se siente feliz. El chico, en cambio, se aburre, y no tiene ningunas ganas de seguir con su padre. Y, sin embargo, ambos están en el mismo sitio. El chico ha empezado teniendo una sensación neutra, que poco a poco se ha convertido en una sensación de aburrimiento, por falta de saber tratar con ella. De modo que se levanta y corre hacia la casa para encender la televisión. Así hacemos muchos de nosotros.
Personalmente, siento que permanecer feliz en el momento presente es la práctica más importante. Si somos hábiles e inteligentes, cualquier sensación neutra la convertiremos en agradable (observaremos los pájaros cantando, las flores que se abren, el azul del cielo, el brillo de los ojos de la persona que esté a nuestro lado). La expresión metafórica ‘volver a casa y tomar posesión de la herencia’, a menudo utilizada para referirse a este estado, significa encender la lámpara de la atención y permitir que la felicidad y la alegría nos colmen. Solamente necesitamos permanecer felices allá donde estemos.
En el Satipatana se hace referencia a la observación del origen de nuestras sensaciones: ¿proceden de nuestro cuerpo o de nuestra mente?, ¿tienen una causa física, psicológica o social?, ¿son agradables, dolorosas o neutras? Y, además, podemos observar que han sido las condiciones reinantes las que han permitido que aparezcan. De modo que debemos estar atentos al surgimiento condicionado y a la impermanencia. Los sentimientos son impermanentes, y por consiguiente no debemos atarnos a ellos, ser sus esclavos. Si practicamos correctamente seremos capaces de manejar nuestros sentimientos para no caer atrapados en ellos ni tener que rechazarlos.
Cuando comemos una mandarina, notamos que es dulce y sabrosa, y produce una sensación agradable. De manera que tener una mandarina para comérsela es bueno, pero no tenerla no es un problema. Podemos sentirnos bien comiendo esta fruta y sin comerla. No debemos dejarnos atrapar por las sensaciones gratas que se experimenta al hacerlo, ni debemos tener ninguna prevención contra ellas.
Hay dos posturas que conviene evitar: no atreverse a experimentar sensaciones agradables, por un lado, y caer en el vicio de ellas, por otro lado. Y lo mismo puede aplicarse a las sensaciones desagradables: ni hay que dejarse apresar por ellas, ni debemos tenerles miedo. Debemos alejarnos de los dos extremos, si queremos ser libres. La búsqueda de la libertad es el objetivo principal.
Respiramos y miramos el cielo azul. Hay quien puede pensar que se trata de algo poco atractivo, insulso, pero para nosotros es un verdadero alimento, una sensación singular. Tener la energía de la atención es lo más grande que hay. Su práctica alimenta y protege nuestra libertad, que es el fundamento de la verdadera felicidad, de la liberación.
Cuando experimentamos una fuerte emoción de desesperación, miedo, odio, nos abrasamos como en las llamas de un fuego, y podemos llegar a pensar que no vamos a soportarlo, que vamos a morir. Como cuando hay una gran tormenta y los árboles, la hierba, todo se estremece. Si miramos la copa del árbol, vemos las ramas zarandeándose con violencia y tememos que en cualquier momento se rompan y caigan. Lo mismo pasa con los seres humanos cuando somos presa de una gran emoción. A veces los jóvenes se suicidan porque no saben cómo manejar esos estados. Se arrojan bajo un tren o se tiran al río o se pegan un tiro en la cabeza, porque no conocen otro método para tratar con sus emociones difíciles más que poner fin a su vida.
El método del Buda consiste en reconocer que se trata sólo de emociones, y que son impermanentes: llegan, duran un rato y se van. De manera que no son nada que deba arrebatarnos ni esclavizarnos, porque nosotros no somos únicamente esa emoción o sentimiento, somos mucho más.
El método que tenemos en Plum Village, cuando vemos el árbol sacudido por el viento, es no dejarnos hipnotizar por la copa, sino prestar atención al tronco, que transmite más seguridad, porque está afianzado por raíces profundas. Este método recibe el nombre de sentarse en la posición de loto y respirar con el abdomen. Pero no hay que esperar que llegue la tormenta para practicar: podemos hacerlo veinte o treinta minutos al día. Si continuamos durante veintiún días, la práctica se volverá natural; y cuando se levanten las tormentas tendremos confianza en ella y en nuestra capacidad para permanecer sentados sin miedo a ser barridos. La fe en el método de práctica adquirirá solidez a medida que veáis que funciona.
Si tenéis una sobrina o sobrino, un hermano o hermana pequeños que estén atravesando un mal momento, podéis ayudarles diciendo: “Siéntate conmigo. Dame tu mano. Siente cómo, al inspirar, tu vientre se llena y, al espirar, tu vientre se vacía. No hagas caso de tus sentimientos o pensamientos”. Tal vez la capacidad de atención del niño no esté muy desarrollada, pero la intensidad de la vuestra le ayudará, y al cabo de cinco o diez minutos volverá a sonreír.
Sentémonos juntos, madre e hijo, y respiremos. Basta con que se lo enseñéis dos o tres veces, y nunca se comportará como los otros jóvenes que se suicidan cuando llegan las dificultades. Nuestro afianzamiento en la práctica será de gran ayuda para la gente que nos rodea, especialmente para los jóvenes.

La atención en la conciencia
Reconocemos cuándo hay deseo en nuestra mente y cuándo no; y si no lo hay, nos sentimos felices, porque el deseo es abrasador como el fuego, nos agita y nos hace dar vueltas en círculo, perder la libertad. A veces constatamos que no hay deseo y pensamos que, entonces, no hay nada; pero, de hecho, hay algo: hay libertad. Y cuando hay libertad, hay felicidad. La ausencia de cólera es gozo, tal como la presencia de amor también lo es; porque ambas cosas nos hacen felices.
Así, cuando algo desaparece, otra cosa surge en su lugar. Si ya no es de noche, entonces es de día; y esto nos hace felices. Cuando ya no es de día, esto no quiere decir sólo que ya no exista el día, sino que ha llegado la noche; y la noche es también hermosa, porque podemos mirar la luna y las estrellas, y sentir la presencia del nirvana. Nirvana significa extinción, ante todo de los estados aflictivos; y, por tanto, presencia de otras cosas. Es la ocasión para sentir la felicidad dentro de nosotros mismos, el gozo, la ecuanimidad.
Hay una maravillosa montaña en la India en la que la gente excava grutas, no utilizan ladrillos ni cemento, solo remueven la tierra y quitan las piedras. Sucede lo mismo con nuestro despertar y nuestra felicidad: para hallarlos debemos remover las cosas que realmente no necesitamos. Basta con quitar el deseo y el odio para que aparezca una gran cantidad de bienestar. No pensemos que al deshacernos de ellos aparecerá un gran vacío, un agujero.
Así es el espíritu del budismo: el despertar y la liberación están disponibles, pero oscurecidos; si removemos lo que los oculta, entonces se manifiestan. Porque cuando nos desembarazamos de los obstáculos, algo aparece en su lugar.
Durante la práctica de la atención nos damos cuenta, por ejemplo, de si una formación mental de deseo acaba de aparecer y nos lo decimos, o incluso si no ha aparecido todavía pero está lista para hacerlo. Lo reconocemos y lo aceptamos, porque eso es lo que somos. No luchamos contra ello ni lo odiamos, es una parte nuestra. Este es el método de la no violencia, que surge del principio de la no dualidad. Las formaciones mentales no son nuestros enemigos: son nosotros mismos, y es nuestra obligación cuidar de ellas.
Mucha gente piensa que la meditación es una guerra, una contienda entre el bien y el mal, entre el Buda y Mara. Pero, a la luz de la interdependencia, la basura alimenta las flores y las flores se convierten en basura. Hay dolor y hay iluminación; ninguno de los dos es enemigo del otro. Si no sabemos cómo cuidar de nuestra naturaleza despierta, se produce la aflicción; si cuidamos bien nuestras aflicciones, surge el despertar. Esto es lo que queremos decir cuando afirmamos que las aflicciones son la naturaleza de Buda.
Las emociones negativas, las que nos hacen sufrir, las que nos perturban y destruyen nuestra paz, reciben en sánscrito el nombre de klesha. Hay seis básicas y veinte derivadas. Las fundamentales son: el deseo, el odio, la ignorancia, la desconfianza, los prejuicios y el orgullo. Si proyectamos un rayo de luz sobre la ignorancia y la iluminamos, se disuelve. Es el rayo láser de la comprensión. Y la atención es la energía que hace surgir ese rayo de luz. E igualmente ilumina y disuelve las otras cinco emociones conflictivas.
En el Anapanasati el Buda enseña el método para alegrar, o positivar, nuestros contenidos mentales. Consiste en ‘cambiar el chip’. Es como ver la televisión: cuando el programa es muy malo, no deberíamos seguir ahí aguantando; basta con presionar un botón y cambiar de canal. Y si lo que hacen en todos los canales es malo, sería mejor que apagáramos la tele y nos sentáramos a meditar. En el almacén de nuestra conciencia hay de todo, está todo: ¿por qué, pues, no sacamos algo que nos ponga realmente contentos? A esto le llamo yo cambiar el chip.
Si algún contenido mental es muy poderoso y no podemos ‘cambiar de historia’, entonces hagámosle caso, transformémoslo. Tal vez desaparezca unos minutos y luego regrese; pensamos en otra cosa pero aquello vuelve. Entonces no tenemos más remedio que hacerle caso. Nos damos un paseo hasta casa de un amigo y le pedimos que nos ayude con la energía de su atención, y de este modo tendremos un vigor renovado para tratar con el asunto. Debemos ayudarnos unos a otros.
La atención en los objetos mentales
Los objetos mentales reciben también el nombre de dharmas. Por lo que respecta a la percepción, tenemos ojos, y sus objetos son las formas; cuando los ojos y las formas se encuentran, surge el sentido de la vista. Con los oídos y el sonido aparece la audición. Y así con el resto de los sentidos. Los cinco operan de forma separada, pero también pueden hacerlo juntos, asociados a la mente consciente. A veces miramos y vemos, pero no ponemos la mente en ello; de modo que la conciencia visual opera de forma independiente. Por ejemplo, vamos en bici y estamos pensando en los deberes que tenemos para casa; en ese momento nuestros ojos no ven que podemos chocar contra algo, porque nuestra mente está en otra parte.
También la mente consciente puede ir por su lado, ella sola. Por ejemplo, cuando soñamos, los cinco sentidos no están operativos, pero la mente sigue funcionando con la información almacenada en los niveles más profundos de la conciencia. Y lo mismo sucede durante la meditación. O cuando estamos trabajando en matemáticas, o cuando escribimos. Si imaginamos la mente como un círculo, los cinco sentidos son como otros tantos pequeños círculos inscritos en ella. De manera que cuando la mente consciente trabaja en asociación con uno de los sentidos, el círculo pequeño se agranda hasta adquirir las dimensiones del círculo de la conciencia. En la medida en que los pensamientos son dharmas, son también formas, sonidos, etc. Cualquier objeto de los sentidos es a la vez un objeto de la mente, un dharma.
Estamos, desde el principio de este artículo, distinguiendo los cuatro fundamentos de la atención, pero de hecho el cuerpo es un objeto de la mente, los sentimientos son un objeto de la mente, y la propia mente y sus contenidos no son sino objetos de la mente. La distinción en cuatro sirve para ayudarnos a desarrollar la práctica de la atención. Porque, bien mirado, todo es en realidad un objeto de la mente. Una vez un monje me preguntó cómo la mente puede ser un objeto de la mente, y yo le respondí: si coges dos dedos y los frotas con suavidad, el cuerpo siente al cuerpo; pues haz lo mismo con la mente.
Así pues, el cuarto fundamento de la atención es observar los objetos de la mente. Pero nuestras percepciones pueden ser erróneas. De modo que tenemos que ir hasta el fondo de la naturaleza de las cosas para superar esta dificultad. Así, lo primero es prestar atención a los cinco errores que suelen obstaculizar la visión correcta. El primero es el deseo, el segundo el odio, el tercero la indolencia, el cuarto la agitación y el quinto la duda.
Cuando vivimos atrapados en el deseo sensual, no podemos hacer nada, día y noche somos cautivos suyos. Necesitamos considerar en profundidad este apego: ¿para qué necesitamos estar constantemente obsesionados con ese objeto de deseo? Quien no sea capaz de vencer el deseo sensual, no puede meditar con provecho. Nos impide meditar, no nos deja disfrutar de un paseo, no podemos ni respirar a gusto. Lo primero que hay que hacer en este caso es reconocer el objeto de nuestro apego. Luego, si leemos los sutras, escuchamos las enseñanzas y reflexionamos sobre los peligros y las penalidades de nuestro apego, podremos desarraigarlo. Cuando ya no hay deseo sensual, uno siente la más maravillosa sensación de ligereza. Y lo mismo podemos decir respecto al odio.
Voy a detenerme un poco más en la pereza y la indolencia. Hay personas que siempre están amodorradas, pero no porque no hayan dormido suficiente. En algunos es una reacción a que en el pasado llevaron su práctica más allá de sus capacidades; de modo que desarrollaron la costumbre de adormilarse en cuanto se sentaban a meditar. Si es nuestro caso, hay que buscar en nuestro cuerpo y en nuestra mente la razón por la que hemos adoptado este comportamiento. Resolver este asunto puede llevar a veces meses.
El siguiente obstáculo es la agitación, el remordimiento. Nos sentamos y estamos inquietos, desearíamos poder levantarnos e ir por ahí a dar una vuelta. La manera tradicional de enfrentar esta dificultad es concentrar nuestra atención y nuestra respiración en el punto bajo el ombligo del que ya hemos hablado. Esta agitación se debe a menudo a complejos sentimientos de culpa. Si es este el caso, no podremos meditar hasta que no hayamos resuelto el conflicto con la persona implicada.
Y lo mismo sucede con el quinto obstáculo: la duda.
Resueltos nuestros obstáculos, una vez hayamos limpiado nuestra percepción y esté lista para contemplar la verdadera naturaleza de las cosas, cuando miremos una flor veremos que está hecha de cielo, de nubes, de tierra, de espacio y de tiempo. Y entonces estaremos viendo al Buda. Nos contemplaremos a nosotros mismos y veremos que estamos hechos de nuestro maestro, nuestro padre, nuestra madre, nuestros antepasados, nuestros hermanos y hermanas, de vegetales, de agua y de todas las cosas. Cuando vemos esto a la luz de la interdependencia, estamos viendo al Buda, y nuestra visión errónea se desvanece. Ya no estamos apegados a las cosas, ya nunca estaremos presos en ellas.
La verdadera naturaleza de todos los dharmas u objetos de la mente es el nirvana. No necesitan entrar en el nirvana. El nirvana no es algo que está en algún lugar del espacio, a donde se puede llegar, o que se deba esperar. Todo se encuentra ahora mismo en el nirvana. El nirvana es la ausencia de ideas, especialmente de la noción de existencia y no existencia, de nacer y morir. La verdadera cuestión es el surgimiento y el no surgimiento, no el nacimiento y la muerte. Una vez se ha comprendido esto, se puede entender la interdependencia, y también el no-nacimiento y la no-muerte.
La última parte del Satipatana dice: “Quien practica los cuatro fundamentos de la atención durante siete años puede esperar uno de estos dos resultados: el Conocimiento Supremo en esta misma vida o, si aún le queda algún resto de apego, la liberación en el momento de la muerte. Aunque ni siquiera hace falta que sean siete años, basta con que sean seis, o cinco, o cuatro, o tres, o dos, o uno, o seis meses, o cinco, o cuatro, o tres, o dos, o uno, o medio mes, y obtendrá uno de esos dos resultados. Esta es la razón por la que proclamamos que esta vía es la más maravillosa que existe, porque purifica a los seres, ayuda a superar la pena y los lamentos, y destruye el dolor y la aflicción”.
Os aconsejo que pongáis estos dos sutras, el Satipatana y el Anapanasati, bajo vuestra almohada. Cada uno de ellos ilumina al otro, y es lo que los monjes, las monjas y los laicos practicaban en tiempos del Buda.

marzo 29, 2013

Entrevista con Dokusho Villalba, maestro zen, por Jesús Quintero

Jesús Quintero: ¿Podría, en un minuto, contar su vida?

Dokusho Villalba: En un minuto y en menos. Nací, crecí, sufrí, tomé conciencia de mi sufrimiento, busqué un camino para liberarme del sufrimiento y aquí estoy. Ahora.

Blog de Dokusho Villalba

febrero 24, 2013

Curso de qigong con bastón en Barcelona

Actualización: vídeo con la forma Taiji yang sheng zhang, más conocida como qigong con bastón.

El Instituto Qigong de Barcelona organiza un curso breve de introducción al qigong con bastón, en el formato de dos mañanas de sábado. Este método de Qigong utiliza un bastón para ejecutar una serie de movimientos que siguen los principios del Yin y Yang del diagrama Taiji y los fundamentos de la Medicina Tradicional China. En esta práctica,  la energía del cuerpo fluye hasta el bastón que se polariza yin y yang en sus extremos. El bastón es una extensión de los brazos, forma parte del cuerpo y se integra conjuntamente en la respiración abdominal y  la mente en clama para formar una unidad.

El curso lo imparte Núria Leonelli, directora y profesora del Instituto Qigong, practicante de artes marciales chinas de alto nivel, que ha sido árbitro juez en competiciones deportivas y promueve el qigong como actividad de preservación de la salud y educación humanista. Su tarea divulgativa se apoya en los criterios de la Chinese Qigong Health Association.

Fecha: sábados 16 de marzo y 13 de abril del 2013

Horario: mañanas de 10 a 11,30 y de 12 a 13,30 horas

Total: 6 horas lectivas + descansos

Lugar: Centre d’Esports Ipsi

Provença, 93-97, interior d’ illa. Barcelona. (Zona Eixample bien comunicada al lado de la Escuela Industrial).

Organiza: Instituto Qigong BCN · Tel 932 124 705

Inscripción: antes del 8 de marzo del 2013
Solicitar la cuota de participación y el formulario de preinscripción a institutoqigong@gmail.com.

Más información: Instituto Qigong.

Foto: la maestra Chen Bei, dirigiendo una sesión de qigong con bastón con alumnos del Instituto Qigong.

noviembre 4, 2012

Evangelio y pluralidad cultural

 

Por RAIMON PANIKKAR

El ideograma japonés correspondiente al término kiku(escuchar) está integrado por tres ideogramas simples, precisamente los de oreja, ojo y corazón. Ello pone de relieve que escuchar no es sólo entender, ni sólo leer. Ser un verdadero lector de un libro auténtico es ser también coautor. A la expresión sánscrita itivuttaka (así se dijo), con la que comienza una colección de textos atribuidos a Buddha, la tradición buddhista japonesa le añade, en japonés antiguo, nyoze gamon (así escuché).

La comprensión de los mensajes religiosos sigue al hecho de escucharlos y de ponerlos en práctica, por lo tanto la comprensión tiene lugar sólo en un segundo o tercer momento. La mayor parte de las veces nuestro contacto con las Escrituras Sagradas cristianas está condicionado por estratos de historia no siempre cristianos, que acaban enterrando su sentido original bajo palabras demasiado habituales, si no reductoras. El Evangelio no es fácil de entender a no ser que se ponga en práctica.

Con pocas excepciones, que siempre han existido en distintos lugares y momentos, la mayor parte de los cristianos ha creído poseer los derechos de autor de los Evangelios, y aún cuando los emplearon en ambientes no cristianos, lo hicieron para evangelizar; lo cual, si no se confunde con adoctrinamiento, es en sí un intento legítimo.

La exégesis cristiana normal de los Evangelios ha consistido, generalmente, en una interpretación de los mismos desde dentro del contexto histórico de la cultura judeo-helénica-romana de la época en la que se escribieron. Para una hermenéutica correcta de un texto se requiere el conocimiento de su contexto y, añado, el conocimiento del pretexto del escritor. Sobre los Evangelios se han escrito miles de libros, hasta el punto en que los orígenes de la hermenéutica moderna se origina precisamente en la interpretación de la Biblia. Se ha ido formando incluso un corpus de interpretaciones de la Escritura, que ha tenido la aprobación eclesial y que constituye la que se ha llamado la tradición cristiana, marco obligado para toda interpretación que quiera ser ortodoxa. Es obvio, el Sola Scriptura, más aún que una herejía típica de un período histórico de individualismo moderno, es una imposibilidad, porque una escritura escrita hace veinte siglos no está sola; estratos de polvo la han ido recubriendo y haces de luz la han iluminado. Además nuestras lentes tienen un espesor de dos mil años.

Durante siglos las distintas ramas de la sabiduría religiosa han vivido en un espléndido y confortable aislamiento. Hoy esto no es posible. Ninguna religión puede ignorar a las que viven a su lado. Nos vemos impelidos unos hacia los otros ¡y toda coexistencia tiene sus problemas!

Cuando, hace casi medio siglo, estaba a punto de comenzar a traducir una parte considerable de la Sagradas Escrituras Hindúes, algunos amigos cristianos me advirtieron que no deberían ser utilizadas para la oración cristiana. Evidentemente se pueden usar salmos e himnos que son de origen no-cristiano o pagano ¡pero, nunca jamás los Vedas! Algunos amigo hindúes, por el otro lado, me hicieron notar que un sacerdote católico romano no podía pretender entender los mantras hindúes y, estrictamente hablando, ni tan siquiera leerlos, so pena de profanarlos. Conocer algo es entrar dentro de ello; para entender una cosa hay que, de alguna manera, ser parte de ella. Sólo así se puede experimentar su verdadera esencia. Es, sin duda, correcto afirmar que sin fe no se puede entender adecuadamente un texto sagrado. Pero no hay que confundir fe y creencia. He introducido la noción de pisteuma en la fenomenología religiosa, en contraposición al noêma de la fenomenología tradicional. Pisteuma (de pistis, fe) es lo que cree el creyente; noêma (de nous, mente) es lo que entiende unobservador. La fenomenología religiosa se encarga de describir los que el creyente cree y no lo que el observador observa. Si el observador, desde fuera, se limita a describir lo que observa, es obvio que no describe lo que el creyente cree.

La respuesta que yo daba a mis críticos era que los Vedas pertenecen a la humanidad y que mi hermenéutica (como cualquier traducción) era legítima, a condición de que yo participase de ese espíritu humano que había inspirado laśruti[1], la revelación védica. De manera sorprendente, acabado el trabajo, muchos pandit me reconocieron como un ŗşireencarnado, uno de los sabios que habían cantado por primera vez los Vedas. ¿Cómo si no, dijeron, hubiera podido escribir lo que había escrito? Digo esto para destacar cual puede ser la reacción de la otra cultura.

Estoy evidentemente de acuerdo con que un texto sagrado debe ser tratado con respeto, que está justificada una cierta disciplina del arcano y que es necesaria una cierta iniciación para aproximarse de manera fructífera a cualquier texto sagrado, lo que lo convierte en un acto litúrgico. La democracia es un buen antídoto para la teocracia, pero tiene un efecto colateral ruinoso si destruye todo sentido jerárquico. No es mi papel en este momento recetar antídotos. Hemos de respetar la tradición; sin embargo las tradiciones vivas no son momias hibernadas. Necesitamos el soplo vital del Espíritu; y no estar apegados a tradiciones sin vida, sólo porque eran consideradas vivas en el pasado. (Cfr. Mt. XV,2 ss; XXIII,25 ss, etc.)

¿Es apropiado explicar los Evangelios fuera de su propiocontexto? ¿La propiedad intelectual de los Evangelios no le pertenece, de manera específica, a la tradición cristiana? Surgen aquí dos preguntas. Una filosófica: ¿son los Evangelios sólo narraciones históricas? La otra estrictamente teológica: ¿está el mensaje evangélico estrictamente ligado a los hijos naturales o adoptivos de Israel o de Abraham?

Sin duda alguna los Evangelios pretenden transmitir bastante más que una simple información histórica y mental. Las primeras palabras públicas de Jesús invitan a la metanoia(conversión), a trascender el noũs, a la superación de lo mental, incluso de la estructura mental del tronco abrahámico. Si Pablo recibió la orden de dirigirse a los gentiles ¿fue sólo para adoctrinarlos en las formas culturales hebreas, o más bien para hacer posible la encarnación de la Palabra también en otras culturas? La interpretación espiritual es más que legítima Y cuando digo espiritual me refiero a ese Espíritu que sopla donde, cuando y como quiere.

El desafío al que he hecho referencia al inicio debe aplicarse también a la nueva situación de nuestro tercer milenio. Debemos conocer los signos de los tiempos. Permítaseme formular esta pregunta concreta: ¿Los Evangelios se refieren sólo a la figura histórica de un hombre llamado Jesús, o por contrario hablan desde el principio del Cristo Jesús, que el Arcángel Gabriel describió como Hijo del Altísimo y que a los pastores les fue anunciado como Salvador, Ungido y Señor? Ciertamente el Cristo resucitado era el Jesús histórico, pero el argumento de los Evangelios no es la historia de aquel que era considerado hijo de José, sino su prehistoria y la narración del Hijo de Dios que camina como verdadero hombre en una tierra concreta y en un tiempo determinado. La tendencia moderna hacia el Jesús histórico ha traído a primer plano características interesantes de aquel paisano hebreo y taumaturgomediterráneo; pero también ha distraído, especialmente a los exegetas y estudiosos, de lo que es el corazón de los Evangelios. Alejandro el Grande, Gengis Khan y Napoleón cambiaron igualmente el curso de la historia y, como dijeron los historiadores contemporáneos, la faz de la tierra. ¿De qué tierra? ¿Son los Evangelios sólo libros históricos?

En otras palabras, por razones históricas, y otros motivos que la sociología del conocimiento nos ayuda a descubrir, la visión del mundo de los primeros siglos cristianos se basaba en una noción geográfica e histórica muy reducida de la oìkoumenê[2]: hoy día nadie se atrevería a sostener que los seis días de Moisés eran de veinticuatro horas o que la tierra de los Evangelios incluía también la Patagonia. Y sin embargo, este síndrome deun solo mundo que equivalía a nuestro mundo, se ha mantenido hasta nuestros días. Durante los primeros siglos cristianos se pensaba que el Imperio romano fuese la totalidad del mundo civilizado; la fórmula urbi et orbe, que más tarde se convirtió en la fórmula usada por el Romano Pontífice, era una expresión latina habitual que reflejaba la mentalidad imperial: Orbis in urbeiacet (el mundo entero yace en la ciudad de Roma), y podría multiplicar los ejemplos hasta Copérnico y la moderna ideología global[3]. Lo que sucede para el espacio, sucede de la misma manera con el tiempo, aunque no sea ahora el momento de hacer disquisiciones sobre el tiempo de las expectativas escatológicas o de la resurrección. Que la revelaciónse acabe con el último de los Apóstoles ha sido una creencia teológica cristiana, sin duda útil, naturalmente, para considerar al Islam como una herejía y a los Bahâ’i equivocados. Pero razonando así nos quedaríamos encerrados en la cultura del tronco abrahámico. ¿Cómo podemos justificar nuestras extrapolaciones? ¿Es el tiempo escatológico el fin de una temporalidad lineal?

No hay duda de que las Sagradas Escrituras cristianas pertenecen al tronco cultural abrahámico injertado en la cultura helénica. Hay que decir que esta inculturación o mutua fecundación entre las culturas hebrea y helenística es un fenómeno precristiano como atestigua la extraordinaria actividad intercultural de los autores de la traducción de la Biblia llamada de los Setenta en la Alejandría del III siglo antes de Cristo, que hallaron su culminación en Filón, más o menos contemporáneo de Cristo. Lo que Filón hizo con el judaísmo se convirtió en modelo para los Padres de la Iglesia de los primeros siglos. Sin embargo parece que ese movimiento creativo se paró allí, al margen de algunos cambios accidentales introducidos por la cultura europea posterior. Recuerdo estos hechos porque desde hace más de medio milenio parece precisamente que la escucha del Evangelio deba reducirse a escuchar los ecos del pasado.

Es un hecho que fuera del área helénico-semita, la Biblia hebrea suena exótica, extraña y a veces incomprensible, por no decir escandalosa. Los Evangelios griegos en su sencillez congenian mejor con las otras culturas, pero la teología subsiguiente, construida sobre ellos, es ininteligible fuera de los esquemas mediterráneos de inteligibilidad. ¿Los otros pueblos del mundo tienen quizás que sufrir una circuncisión de la mente después de que la circuncisión del cuerpo fuera abolida por el I Concilio de Jerusalén? Creo en aquel sacramento primordial de JHVH con su pueblo, pero tampoco aquí podemos hacer extrapolaciones. El judaísmo se mantiene en pie por sí mismo, y no tiene necesidad de la protección y menos aún de ser absorbido por parte de una religión nueva que la Sinagoga rechazó. Pero este no es el lugar para hablar de pluralismo.

Mi cuestión no es si los cristianos deben plantar por todas partes las semillas del Evangelio, aunque me surja la sospecha de que para algunos inculturación no significa plantar semillas (símbolos) sino hacer crecer plantas (sistemas conceptuales). No hay que asombrarse de que esas semillas (semina Verbi) produzcan pocos frutos, no porque la tierra no sea buena, sino porque el subsuelo es distinto. No todas las plantas pueden crecer en el mismo suelo y bajo el mismo clima. Hablo en cambio de interculturación, es decir de fecundación mutua. Mi cuestión es si las Sagradas Escrituras cristianas tienen algo que decir, en cuanto Escritura religiosa, a pueblos que no son ni hijos de Abraham ni nietos de las culturas europeas. ¿Hemos de leer los Evangelios como documentos culturales interesantes o como mensajes religiosos (espirituales)?

Mi cuestión se refiere a la identidad cristiana. ¿Quieren los cristianos mantener su propia identidad salvaguardando las diferencias (aplicando el principio de no-contradicción)? ¿O por el contrario subrayando la auto-comprensión (aplicando el principio de identidad)?

Ambas respuestas son sensatas y legítimas. Para dar una respuesta desde el lado cristiano, he invocado durante decenios un II Concilio de Jerusalén desde el momento en que yo no puedo arrogarme autoridad alguna para decidir el destino de la Iglesia cristiana. Ésta se encuentra frente a una encrucijada: Debe decidir si la comunidad cristiana es el resto de Israel, la pequeña grey; o por el contrario si tiene el coraje de seguir el ejemplo del I Concilio que rompió con el judaísmo y abolió el pacto fundacional de JHVH con su pueblo (la circuncisión),dejando espacio libre al Cristo kenótico, símbolo universal de resurrección, liberación, realización, salvación, plenitud, destino de toda la realidad. He aquí un simbolismo cristiano muy tradicional: Como María la Madre de Dios (theotokos) dio a luz a Jesús y Jesús vivió después su vida de adulto, de la misma manera la Iglesia del tercer milenio, cual icono de María, pare al Cristo que se encarna en los hijos del hombre, en un modo que no nos corresponde a nosotros ni determinar ni prever. Podría insinuar de pasada que si una iglesia adulta hubiese cortado el cordón umbilical con el judaísmo y hubiese reconocido el valor independiente de la Biblia, sin pretender poseer una interpretación más autorizada que la judía, las oleadas antisemitas, quizás, no habrían surgido jamás, o por lo menos tan violentas.

***

Uno de mis críticos me escribió una vez que en lugar de cristianizar el hinduismo, que era lo que debía de haber hecho, estaba hinduizando el cristianismo, lo cual era una herejía. Le contesté amablemente que el cristianismo estaba vivo gracias a las simbiosis realizadas con Grecia, Roma, Europa, la modernidad, etcétera. ¿Por qué tendríamos que parar el viento, mejor, la brisa del Espíritu? Un espíritu que hace nuevas todas las cosas y que barrió hace miles de años el sueño de una sola lengua universal, como nos cuenta el episodio de la torre de Babel recogido en el Génesis.

El etnocentrismo hebreo es perfectamente comprensible. JHVH es el Dios de un pueblo, su pueblo que él ha defendido contra sus enemigos. Aún más, se comprende la trágica grandeza de un pueblo que vive en la diáspora, sin armas y con frecuencia sin poder rodeado por gentiles no siempre demasiado gentiles. Su única esperanza era la protección de su Dios.

La tensión se percibe desde el principio. La Biblia, como libro religioso, pertenece indudablemente a las tribus de Israel pero las escrituras sagradas cristianas no pertenecen a ningún pueblo en particular, ni tan siquiera como libro religioso. El cristianismo no es una religión étnica y este es el punto. No era obvio al principio. ¿Qué derecho tenemos a pensar que el mensaje de aquel hebreo debía trascender de los confines de Judea y Galilea? ¿No se hizo acaso discípulo de Juan el Bautista para recorrer el sendero de la conversión del corazón? Insisto: del corazón. ¿No fue quizás también él un joven rabino que pensaba haber sido mandado solamente para el pueblo de Israel, por lo que fue necesario el amor de una madre por su hija[4] para romper aquella ortodoxia? ¿No creció también él en sabiduría (Lc II, 51)? ¿No fue repudiado por su propio pueblo y crucificado fuera de la Ciudad Santa, como ponen de relieve, y no por azar, los cristianos de la primera generación? Y, sobre todo, ¿no resucitó al tercer día, como símbolo universal? Sin embargo, en Cristo no hay ni judío, ni griego, ni esclavo, ni libre, ni tampoco varón o mujer (Gal III, 28); los Evangelios no son la historia de Jesús, el hebreo, son, por el contrario, narraciones de Jesús el Cristo, el Resucitado.

El cristianismo no es una religión del Libro, sino de la Palabra. La palabra necesita ser escuchada. Hay una cierta ironía en el hecho de que la divina Providencia haya dispuesto que nosotros, de hecho, no conozcamos una sola frase de Jesús. Tomás de Aquino sostiene, magníficamente, que fue conveniente que Jesús no escribiera nada, de lo contrario su mensaje viviente se habría convertido en mera doctrina (Summa Teologica III, q. 42. u. 4).

Vuelvo a lo dicho al principio. Es comprensible que aquellos que se sienten revestidos de la responsabilidad de custodiar la pureza de la doctrina no se dejen convencer fácilmente de las buenas intenciones de los teólogos que van más allá de las fronteras establecidas. Es una situación análoga de la mujer siro-fenicia: las disquisiciones en las que falta el amor crean confusión, si no daño. Quiero decir que no debemos aproximarnos al problema con actitud dialéctica, es decir puramente doctrinal. Las palabras de vida eterna se le conceden gratuitamente a los que tienen sed verdadera. Para los doctos y los ricos es más difícil. Nosotros no podemos ni reducir el cristianismo a una doctrina, ni eliminar de las Sagradas Escrituras su contenido místico, sin por ello prescindir de la doctrina misma. El único mensaje del Cristo Resucitado fue darnos paz y liberarnos del miedo.

Por decirlo de una forma más académica: estamos asistiendo a la crisis del mito que domina a occidente, o sea que una sola cultura sea suficiente para abarcar la entera gama de la experiencia humana. Sobre la base de ese mito reyes, emperadores, papas, presidentes, gobiernos y ejércitos, de buena fe, han abrazado el proyecto de unificación política, religiosa o económica del mundo. El nombre del proyecto fue colonialismo; ahora toma otros nombres: globalización, éticas globales, ciencia universal y cosas por el estilo. Ahora el mito está en crisis, si no a punto de derribarse. Lo católico no es lo universal, ni doctrinal, ni geográfico, ni histórico: es la plenitud a la que está llamado todo ser (Jn I,16).

 


[1] Śruti: Audición; los textos sagrados eternos de la revelación védica, sin comienzo en el tiempo, compilados por los antiguos ŗşis, quienes los habrían “oído” [N.T.]

[2] La tierra habitada, el mundo conocido y, por tanto, el universo [NT]

[3] No puedo resistir la tentación de citar a Ovidio en su original latino (aunque en moderno norteamericano sonaría más familiar):

Gentibus est aliis tellus data limite certo

Romanae spatium est urbis et orbis idem (Fasti III, 683/684)

[A los otros pueblos la tierra les es dada con fronteras fijas, para los romanos el espacio de la urbe y del mundo es la misma cosa]

[4] Una mujer cananea[siro-fenicia] de aquellos contornos comenzó a gritar, diciendo: “Ten piedad de mí, Señor, Hijo de David; mi hija es malamente atormentada por el demonio” […] Jesús respondió y dijo: “No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel”. Mas ella, acercándose, se postró ante él, diciendo: “¡Señor, socórreme!”. Contestó él y dijo: “No es bueno tomar el pan de los hijos y arrojarlo, a los perrillos.” Mas ella dijo: “Cierto, Señor, pero también los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores”. Entonces Jesús le dijo: “¡Oh mujer, grande es tu fe! Hágase contigo como tú quieres”. Y desde aquella hora quedó curada su hija. (Mt XV, 22 ss.)

Artículo publicado originalmente en la revista Sufí.

La última entrevista a Raimon Panikkar en TV3 (vídeo).

Homepage de Raimon Pannikar, con biografía, artículos y entrevistas.

 

agosto 3, 2012

Curso de Sonmudo, arte marcial zen coreano, en Barcelona

El Bori Centro Zen organiza en Barcelona un curso de iniciación al Sonmudo, un arte marcial coreano practicado por los monjes zen de ese país, arte interna que tiene como objeto la iluminación e incluye prácticas de yoga coreano.

Ver un breve vídeo de Sonmudo.

¿Cómo influye la práctica de Sonmudo al desarrollo espiritual y el estado de una persona?

1) En primer lugar, mejora el estado de la salud en general, gracias alos movimientos equilibrados y armoniosos
sin sobreesfuerzo y que ala vez trabajan todo el cuerpo (todas las articulaciones, músculos y tendones, gradualmente
fortaleciendo las sistemas como cardio­vascular, respiratorio, motorice, urino­genita.lio e incluso digestivo);

2) La respiración y trabajo energético es esencial para subir el nivel de energía, lo que influye positivamente,
de nuevo, sobre la salud y también sobre las emociones;

3) Gracias a la concentración requerida para hacer los movimientos y a las nrácticas de meditación se llega a parar la mente durante la práctica (estar en el momento aquí y ahora), aumenta la capacidad de concentración y equilibrio.

Programa del curso de Sonmudo

Primer año

1. Calentamiento. Son che cho (gimnasia zen). Calentamiento básico de las articulaciones y músculos al comenzar
cada clase.

2. Yoga y estiramientos. Ho cbeyzäpop. Posiciones del cuerpo unidas por unas secuencias que sanan el organismo,
corrigiendo los defectos provoca os por malos hábitos corporales. Unidas con la respiración correcta llegan a
restaurar el correcto funcionamiento de los órganos internos (hígado, páncreas, baso, riñones, estómago, vesícula
y otros).

3. Entrenamiento marcial. Incluye el aprendizaje de patadas, trabajo con puños y la defensa. El posicionamiento principal medio-­bajo ayuda a desarrollar las caderas (lo que ayuda a regenerar los órganos urino­genita1ios)  y las rodillas. Durante el primer año se a prenderá la primera secuencia marcial un no il dan, llamado en otras artes marciales punire o kata).

4. Prácticas energéticas. El Sonmudo es un arte marcial muy rico en prácticas energéticas. Para poder sentir
la energía, recuperarla y aumentarla, le esencial es aprender a respirar correctamente.

Estas prácticas se pueden dividir entre estáticas y en movimiento. Algunas de ellas:

– Teilung tcbireuguz’. Empuje de manos en 5 direcciones sincronizado con la respiración;

C/Jidacbe. Trabajo más avanzado donde los movimientos siguen la respiración y donde, como un segundo nivel,

se contrae la respiración, lo que activa algunas fuentes de energía de una forma instantánea.

Posturas estáticas de animales.

Todos los ejercicios energéticos activan canales (energéticos) determinados gracias a unas posturas concretas,
unidos a una respiración específica, esto redistribuye energía de una manera equilibrada por todo el cuerpo.

5 _ Meditación. Cualquier entrenamiento de Sonmudo comienza y termina con una sentada de meditación zen.
Esto ayuda a desconectar de la vida cotidiana y concentrarse en la práctica. Los beneficios de la meditación
son múltiples. En Sonmudo toda la práctica es meditación en el movimiento, los pensamientos se van sin
esfuerzo. A parte, hay unas prácticas que permiten entrar en un estado meditativo a través del movimiento:

– meditación de 17 mudras;

– meditación de pie, en movimiento.

Fechas: Septiembre 2012 a Julio 2013 (fechas a determinar)
 
Clases: Miércoles de 20.00 a 22.00h
 
Precio: 
Socios 30 € mes
No socios 40 € mes
 
Profesora:
Lyudmila Litvinova, 1º Dan de Sonmudo e instructora de hatha-yoga.
 
Lugar:
Bori Centro Zen
c/ de les Beates 8, 3º 2ª, 08003 Barcelona
(Metro: Urquinaona)
Debido al gran interés que ha despertado el curso, se ruega hacer la preinscripción antes del 31 de agosto:  boricentrozen@hotmail.com
El Bori Centro Zen forma parte de la escuela Kwan Um de budismo zen coreano, fundada por el maestro Seung Sehn. El zen coreano, al igual que el vietnamita o el chino, son poco conocidos en comparación con el japonés. Sin embargo, es un camino autónomo y completo.
Enlaces y referencias sobre zen coreano:
julio 9, 2012

Sesión de música holotrópica, con Promethea

Holotrópico significa movimiento hacia el todo.

El grupo Promethea (Pedro Olivié y Jordi Álvarez) ofrecen una sesión en la que podremos acceders al espacio interior a través de un estado modificado de conciencia facilitado por el sonido y la música en vivo, y la disposición ritual.

Un viaje a los infinitos espacios del Ser, de la tierra al universo, siguiendo caminos ancestrales y arquetípicos interpretados con medios contemporáneos, en busca del conocimiento y la experiencia sanadora.

Happy Yoga. Laforja 118, bajos. Barcelona.

Viernes 13 de julio, de 19 a 20.30 h

Precio: 15 Euros

Promethea dieron una sesión de música holotrópica en los pasados Encuentros transpersonales, organizados por la Associació Catalana Transpersonal.